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Retos de la Seguridad Urbana en Venezuela


Licdo. Miguel  Cabrera
ephmiguelcabrera@gmail.com

RETOS PARA LA SEGURIDAD URBANA EN VENEZUELA

La seguridad no es cara, es inestimable. Jerry Smith.
La mayoría de las grandes ciudades del mundo están preocupadas por la existencia de altas tasas de criminalidad y por la tendencia ascendente de la delincuencia y la inseguridad. La constatación de que los espacios urbanos se ven inevitablemente más afectados por la criminalidad reviste una dimensión más inquietante dado que la urbanización parece crecer a un ritmo cada vez más rápido.

En 1950 sólo el 17% de la población mundial vivía en las ciudades. En la actualidad casi la mitad de la población del planeta habita en medios urbanos y se estima que a finales de la primera cuarta parte del próximo siglo la proporción será de más de 60%. (Foro Europeo de Seguridad Urbana, 1989) Esa tendencia se debe, en particular, a la migración de las poblaciones jóvenes hacia las ciudades en busca de trabajo y de una vida mejor.

La tasa de crecimiento de la mayoría de las grandes ciudades en los países en desarrollo crea graves problemas y hace casi imposible un desarrollo armonioso. Paralelamente al desarrollo urbano, la inseguridad aumenta en muchas naciones. Aun sin considerar situaciones internas excepcionales relacionadas con sucesos políticos concretos, una comparación entre países revela la existencia de una amplia variedad de situaciones. Por ejemplo, el número de homicidios intencionales es de 1.4 por 100 mil personas en Francia, pero es de 11.5 en América del Norte, y de 0.9 en Japón. La población carcelaria es de 80 presos por 100 mil habitantes en Francia, de más de 500 en Estados Unidos y de menos de 50 en Japón. (Association Mondiale des Grandes Métropoles, 2.000).

En Venezuela esta situación del aumento de criminalidad es alarmante, a pesar de los múltiples planes de seguridad impulsado,  por el gobierno del fallecido presidente  Hugo Chávez (1999-2013) y el actual mandatario Nicolás Maduro(2013-2025). El Observatorio Venezolano de Violencia (OVV) perteneciente al ministerio para el poder popular del interior, justicia y paz,  calculó que en el año 2016 hubo 28.479 “muertes violentas”; es decir, una tasa de 91,8 homicidios por cada 100.000 habitantes. En comparación, la tasa de homicidios en Estados Unidos es de menos de cinco por cada 100.000 habitantes. Esta cifra incluye las muertes por confrontaciones con la fuerza pública, muchas de las cuales podrían ser asesinatos extrajudiciales.

En ese sentido la impunidad al parecer se comporta como un disparador de esta tendencia, en consecuencia que el ritmo de perdida de vida por enfrentamientos armados, supera la capacidad investigativa y conclusiva por parte de los órganos investigativo, generando la situación de impunidad mencionada con anterioridad. El ejecutivo ante tal tendencia promovió una campaña nacional y hasta se promulgó una Ley Desarme (2010), de tal manera que descendieran los números por  fallecimientos por armas de fuego, a la par de planes de seguridad promocionando la cultura de paz y promoviendo la vida, donde lamentablemente los resultados no han sido los deseados.

 Las medidas de prevención del delito que recurren simplemente a la contratación de un número mayor de policías, la introducción de mejores métodos de represión, la imposición de sentencias más severas y la construcción de más prisiones, han dado resultados desalentadores en Venezuela desde 2006 se inició una reforma de la cultura policial ( CONAREPOL) para mejorar la percepción de las policías represivas, quienes eran acusadas de abuso de poder, para transformarlas en policías de apertura y de proximidad.   Las estadísticas de policía, las encuestas entre la población sobre actos en que han sido víctimas, y los sondeos que tratan de evaluar la sensación de seguridad en las personas, todo indica que la situación no ha dejado de deteriorarse durante los últimos años.

Las medidas represivas y punitivas no son suficientes para eliminar los factores asociados con la delincuencia. Por otra parte, encuentran su límite en el respeto de los derechos fundamentales y el desarrollo sustentable que debe ejercerse en forma tal que responda equitativamente a las necesidades de desarrollo de las generaciones, presentes y futuras, en particular si se consideran las dimensiones sociales, económicas y educativas. Los congresos de las Naciones Unidas sobre Prevención del Delito y Tratamiento del Delincuente enumeran los factores clave que favorecen la delincuencia y la inseguridad.

 Es posible dar seguimiento a estos factores a través de comisiones nacionales como el famoso National Committee on Violence de Australia, que analiza tanto la extensión de la violencia como sus causas, y formula recomendaciones para su prevención y control. Sus conclusiones destacan la agresión familiar, factores culturales tales como normas de conducta, falta de equidad económica, ambiente cultural, factores de personalidad, abuso de sustancias, medios de comunicación y educación. Los remedios lógicos implican métodos integradores con acciones en materias como salud y bienestar, empleo y capacitación, vivienda, transporte público, deporte y recreación, asuntos aborígenes, derecho penal y actividad policial.

En referencia a la situación Venezolana, la turbulencia política, ha degenerado en una guerra económica, la pobreza, el desabastecimiento de productos básicos, el bajo poder adquisitivo en la mayoría de la población, el aumento de la corrupción y el tráfico de influencia situación que en otrora era común en el sector público, y ahora existen claras evidencias que esta situación trascendió a niveles privados y en todos los niveles sociales, viéndose como algo normal y en muchos espacio se justifica que lo que viene sucediendo en Venezuela es parte de nuestra cultura.

Figura 1

Matriz del Delito Urbano


Fuente: Cabrera,  (2019)

Esto elementos culturales se evidencian en la familia se ve sometida a duras pruebas por las tensiones que origina la pobreza, lo que puede influir en los niños: la violencia física y psicológica, el abandono múltiple, los problemas de salud, la falta de preparación para el ingreso en la escuela, los fracasos académicos, el abandono de los estudios, la asociación con pandillas callejeras, etc., son los eslabones de una larga cadena que, aunque en sí mismos no son decisivos, pueden aumentar los riesgos tanto de comportamiento violento como de victimización. La hiperinflación está fuera de control, el poder adquisitivo esta disminuido,  por el aumento del costo de los productos, lo que ha llevado a la proliferación del mercado negro (el bachaqueo).

De allí que las fuerzas de seguridad se han vuelto cada vez más represivas, lo que ha llevado a que las organizaciones criminales recurran a métodos de resistencia cada vez más violentos que, a su vez, les han permitido crecer en número, tamaño y sofisticación. Al parecer, estas tendencias continuarán en el 2017, lo que aumentará la tasa de homicidios.

La relación  de esos factores y las cifras dadas más arriba esclarece las razones por en Venezuela en sus principales ciudades sufren una tasa de criminalidad considerada a menudo intolerable.  Las causas de la inseguridad en las calidades son muchas y los medios de comunicación contribuyen a agravarlas, al constituirse en fuente de marcadas distorsiones en la percepción que el pueblo tiene respecto de ese fenómeno.

Los crímenes más sórdidos aparecen en primera página en los periódicos, aun cuando tales actos se hayan cometido muy lejos de la zona en que viven los lectores. Con frecuencia ello da lugar a un sentimiento desmesurado de inseguridad en comparación con los riesgos objetivos de llegar a ser víctima. El reto de revertir este proceso violento en las grandes ciudades, será un reto permanente mientras no se corrijan las distorsiones del día a día. La paz y la justicia en un anhelo en todas las sociedades, sin embrago donde se mantenga las desigualdades, la impunidad, no se trabaje desde un modelo educativo de calidad para modificar desde lo cultural que bien vale la pena realizar esfuerzos y sacrificios, impulsando una profesionalización de los organismo de seguridad de estado, pero asistiéndoles en paralelo con grupos multidisciplinarios, midiendo resultados,  para mejorar esa calidad de vida en las ciudades, urbanismos complejos, de esa manera a mi parecer se pudieran dar pequeños pasos a una sociedad más equitativa y de paz.  

Referencias

Venezuela se enfrenta al aumento de homicidios en 2017. Escrito por Unidad Investigativa Sobre Venezuela - ENERO 10, 2017. Disponible en: https://es.insightcrime.org/noticias/noticias-del-dia/venezuela-se-enfrenta-al-aumento-de-homicidios-en-el-2017/

Association Mondiale des Grandes Métropoles. (2000) Dirección de Prevención del Delito y Justicia Penal. Oficina de las Naciones Unidas en Viena. Disponible en:

Foro Europeo de Seguridad Urbana. (1989) "La prevención del delito a nivel internacional: Pistas de acción para un mundo más durable”, Montreal, 1995; CIPC.




Comentarios

  1. Muy interesante su narrativa acerca la seguridad ciudadana, coincido en muchos de los elementos causales que usted menciona especialmente el asociado a la familia, donde podría incluirse las razones antropológicas que presentan la predisposición al delito como consecuencia de una determinada constitución delincuencial, con factores hereditarios y neuropsicopáticos. Ya que, la influencia familiar no solo tiene que ver con las dinámicas familiares existen estos aspectos genéticos que tienen menos prevalencia, pero que no deben desestimarse.
    Felicitaciones por su publicación Licdo.

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  2. Buen tema cabrera. ! En Venezuela la seguridad ciudadana se ha convertido en un desafío crucial para la gobernabilidad y el desarrollo humano, pues en su núcleo se encuentra la violencia generada por los conflictos producidos socialmente.

    La violencia está siempre presente en nuestro país, en los espacios públicos en servicios públicos, en las calles, se pasea por los parques, deambula por los caminos y también la encontramos asentada en los hogares, el narcotráfico, la trata de personas, el bullying, el secuestro, la corrupción e impunidad y la ilegalidad son hechos que afectan el tejido social. La percepción de inseguridad y el miedo llevan a las personas a buscar espacios seguros, refugiándose en sus propias casas, aislándose, encerrándose en el individualismo y en la desconfianza, en el enojo, en el resentimiento en el deseo de venganza. Se establece un círculo vicioso, la violencia acaba con la vida social y cuando esto sucede, se propicia la violencia.

    La violencia está íntimamente ligada a la vulnerabilidad de la población. Al deteriorarse la vida comunitaria por el clima de inseguridad que provoca miedo, aislamiento y que desanima a participar en la vida común, cada día se debilita mas el tejido social que debería brindar seguridad a los habitantes del país. Hay impactos en el comportamiento colectivo, impacto en las víctimas que quedan en la marginación, en los hijos que tienen problemas con el manejo de la rabia, el odio, el miedo. También hay una deshumanización que se insensibiliza ante la violencia y se pierde la capacidad de empatía, esa es la realidad de muchas familias.

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  3. Te felicito Miguel sobre todo por la representación de la Matriz del Delito Urbano, mi aporte seria incluir en el cuadro de la Familia el fomento de Valores; pero la violencia en nuestro país; se ha extendido hasta y pareciera que se esta concentrado en zona no urbanas en el caso de nuestro estado en la zona sur, y en el resto del país en como el estado Bolivar, Amazonas o Delta Amacuro por nombrar algunos

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  4. Para poder dar respuesta a esos retos de la seguridad urbana en Venezuela, primeramente debe haber una concientizacion tanto de las comunidades, como de los mismos organismos de la seguridad ciudadana de que queremos lograr. Para ello fue creado la PNB, Ley del Servicio de Policía y del Cuerpo de Policía Nacional Bolivariana la ley del Estatuto de la Función Policial, el COPP, el Consejo General de Policía en otros. Pero para que todo ello funcione debe haber mayor ética profesional y solides en los valores de cada ciudadano y funcionario de la seguridad de manera tal que tanto esfuerzo, inversión, tiempos de crisis, necesidades económicas, alimentarias, entre otras de todos aquellas y aquellos ciudadanos que tenemos derecho a una calidad de vida y una convivencia armónica en nuestros espacios de vida común. Hemos sido afectados por diversos ataques inclusive la transculturizacion que a llevado a generar nuevas acciones delictivas a las cuales nunca se hubiese pensado llegar. Es allí donde debemos internalizar que es desde adentro de donde surgir las propuestas de cambio, desde el mismo funcionario que conoce las acciones para tener mejores resultados de las políticas se seguridad ciudadana. El camino es largo, pero no imposible de lograr. El cambio esta en todos nosotros, en nuestra ética y en nuestros valores.

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  5. Me parece un excelente tema de investigaciòn, porque todos los ciudadanos venezolanos y extrangeros que hacen vida en venezuela son victimas de delitos en todops espacios. Un reto seria generar acciones que permita atender las situaciones de riesgo que producen la inseguridad, sea objetiva y subjetiva, atendiendo de esta manera, las necesidades prioritarias de la población a fin de enfrentar los factores que generan amenazas y riesgo a las personas, De igual manera, facilitar las condiciones de empleo, alimentación y vestimenta necesarias para vivir en armonía. Te felicito por el abordaje que haces al tema de la seguridad urbana. hago referencia a Venezuela, porque en estos momentos sufrimos el impacto de las restricciones, bloqueo y corrupción generados por la crisis de valores, política y social en la cual estamos inmersos y que es necesario comprender para general acciones de solución a mediano y largo plazo.

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